01Luz
Sol directo todo lo posible
El Olivo vive del sol: necesita luz directa gran parte del día para mantener sus hojas plateadas y una copa tupida. En sombra sus ramas se alargan y la copa se ve rala. Dale el lugar más soleado de tu patio o terraza.
02Riego
Poca agua, tierra seca entre riegos
El Olivo aguanta muy bien la sequía, así que necesita poca agua. Toca la tierra y riega solo cuando esté seca, y si dudas, espera. En macetero con hoyos, riega hasta que el agua salga por abajo y bota la del plato. En uno autorregante, deja la reserva vacía un buen tiempo antes de volver a llenarla, y llénala poco. Hojas que se caen con la tierra siempre mojada indican exceso.
03Ubicación
Una copa redonda al aire libre
En formato copa, con sus hojas formando una bola sobre un tronco limpio, es el centro de atención en una entrada, un patio o una terraza. Santiago le sienta muy bien: le gustan el calor seco y el sol del verano, y aguanta las heladas suaves.
04Mascotas
Un árbol para patios con mascotas
El Olivo no está entre las plantas conocidas como tóxicas para perros y gatos, así que puede estar en un patio con mascotas. Aun así, conviene evitar que mastiquen sus ramas, para no dañar la forma de la copa.
05Dificultad
Fácil: se arregla solo
Vive muchos años y es muy resistente: aguanta el calor, la sequía y los olvidos de riego. Pide un poco más de atención mientras es joven. Lo único que no tolera es el agua estancada en el macetero, porque sus raíces se pudren.
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